Esta mañana, 11 trabajadores se sumaron a los 7 que ayer habían sido echados de la firma. La incertidumbre de los restantes se mezcla con la desazón que las familias que quedaron en la calle. Te contamos cómo fue el vaciamiento de la empresa.

Hace un tiempo, eran cuatro las sucursales de la reconocida confitería Boston que mostraba lujo y elegancia pero que de fondo, sólo tenía un plan de destrucción. Con el pasar de los meses, se cerró la de Paseo Diagonal y hasta hace poco, sólo quedaban los locales de Varese, Buenos Aires y Constitución.

El poco interés de los empresarios por el negocio se respiraba en el aire y los empleados notaban un final poco feliz. A las deudas, se sumaron los meses y hoy sólo llevan cobrado el 35% de sus sueldos de abril. “Desde hace un mes, los empresarios no muestran intenciones de aparecer ni dar respuestas. En este tiempo, 14 reuniones se llevaron a cabo en el Ministerio de Trabajo a las cuales se presentaron sólo cuatro veces: dos lo hizo Juan Manuel Lotero y dos Pablo Lotero. En todas, con algunas vagas promesas y cero concreciones”, graficó Nancy Todoroff, secretaria adjunta del sindicato de UTHGRA.

“Acá la justicia también hizo su parte, con acciones habilitadas para los empresarios que dejaron completamente desprotegidos a los trabajadores”, agregó.

A los siete despedidos de ayer, se sumaron 11 telegramas este jueves. Además, hubo pedido de desalojo del local que se tomó como medida de fuerza, y denuncias a muchos trabajadores/as. “Quieren convertir a las víctimas en victimarios, pero nosotros vamos a luchar y seguir acompañando a estas familias”, recalcó la gremialista.