Guillermo Horacio Pazos, excapitán de navío, condenado a 16 años de cárcel en la causa Esma, fue beneficiado por la Justicia para cumplir arresto en su domicilio, en calle Olavarría al 3600.

A raíz de una dolencia en la rodilla, el represor, que fue condenado el año pasado a 16 años de prisión por crímenes de lesa humanidad en la causa de la Esma, llegó a su casa en la ciudad para gozar del beneficio de cumplir arresto domiciliario.

El caso más cercano fue el del genocida Miguel Etchecolatz que tiempo atrás, había aterrizado en su casa del barrio Bosque Peralta Ramos para terminar su condena. Sin embargo, el compromiso de vecinos, vecinas y organizaciones de Derechos Humanos, hicieron que se revocara el beneficio y la Justicia debió dar marcha atrás.

No sabemos si ocurrirá lo mismo en el caso de Pazos, de 73 años, a quien se le colocará una pulsera GPS para controlar sus movimientos. Quien supo ser el contador integrante del grupo de tareas de la Esma, argumentó un dolor en su rodilla derecha, que, según informó el diario Página 12, a su edad le provoca un déficit de movilidad y afecta su dignidad.

En la causa que lo juzgó el año pasado, se recordó que Pazos se encargaba del apoyo y aprovisionamiento de los grupos operativos y del desarrollo de la infraestructura del GT 3.3.2, que incluía mantenimiento y refacción de los edificios y administración de las finanzas.