Por orden de Arroyo, trabajadores/as del Palacio quedaron sin poder entrar ni salir a sus oficinas. “Desde la dictadura no se veía algo así”, denunciaron los ediles.

En medio de la negociación salarial entre el Ejecutivo local y el Sindicato de Trabajadores Municipales, el intendente dio la orden de cerrar todas las puertas del Palacio Comunal.

“No dejan entrar a nadie que esté afuera, ni a asesores, concejales o trabajadores de administración; tampoco a la gente que intenta ingresar a este edificio público a hacer trámites”, manifestaron los concejales que esperaban afuera.

La cúpula del sindicato se sumó al pedido en la entrada de avenida Luro, luego de haber realizado una marcha por el acuerdo salarial.

Adentro, concejales y asesores esperaban una explicación de por qué no los dejaban salir y la respuesta fue: “Es una orden de arriba”.

“Esto no pasaba desde la dictadura, es increíble”, gritaba el edil Ariel Ciano, que aseguraba que había llamado a un fiscal para hacer una denuncia legal.

Mientras tanto, concejales de la oposición se reunieron con el intendente para pedirle explicaciones y hacerlo entrar en razón para terminar con la medida.