Ante la preocupante deserción o la no escolarización de niños, niñas y adolescentes a la educación pública en nuestro Municipio, por falta de recursos, entre otras problemáticas, debido a la inocultable crisis económico-social que estamos atravesando, desde la Comisión de Educación y Cultura han propuesto la convocatoria a una Jornada de Trabajo en el Concejo Deliberante, a fin de debatir y analizar la cuestión.

A través de un Proyecto de Decreto impulsado por los concejales Mario Rodríguez (UCR), Marcelo Fernández (AM), Verónica Lagos (UC) y Angélica González (CC), se impulsa la realización de esta jornada de trabajo a la cual serán convocados a participar funcionarios del Departamento Ejecutivo Municipal, Secretaría de Educación, Secretaría de Salud, Consejeros Escolares, Directivos de Establecimientos Educativos, Secretaria de Desarrollo Social, Delegados de Desarrollo Social de Provincia y Nación, Diputados Provinciales y Nacionales de la ciudad, representante de la Universidad Nacional de Mar del Plata, representantes docentes del Sindicato de Trabajadores Municipales y de Gremios vinculados con el quehacer educativo, Defensores del Pueblo del Municipio y la Provincia, Sociedades de Fomento y representantes de ONG vinculadas a la temática.

Mario Rodríguez, Presidente de la citada Comisión, sostiene que problema del abandono ó la no escolarización requiere la implementación de políticas públicas, sobre las que se debe debatir a fin de establecer las estrategias a desarrollar.

En los fundamentos de la iniciativa se destaca que las Pruebas Aprender revelaron un diagnóstico dramático sobre la educación argentina. El operativo realizado en casi 31 mil escuelas de todo el país, tanto públicas como privadas, dieron por resultado conclusiones que dejaron en evidencia un sistema frágil, con problemas de diferente índole y que parecen extenderse en el tiempo.

La formación no es el único problema del sistema. La deserción escolar, tanto en primaria como en secundaria, pone en evidencia que las estadísticas, en realidad, son parciales, ya que hay un gran número de ex estudiantes que tampoco poseen el conocimiento básico al haber abandonado sus estudios.

En General Pueyrredon el 46,6% de los alumnos de escuelas secundarias públicas tienen una edad superior a la teóricamente esperada para el nivel educativo que cursan y hay una tasa del 15,8% de deserción escolar.

Otra problemática a contemplar, en relación a la deserción escolar, es la maternidad precoz. En la Provincia de Buenos Aires hay alrededor de 18 mil padres y madres que tienen entre 14 y 20 años. El 29% pertenece al primer quintil de población y el 45% al segundo, es decir que el 74% de los adolescentes padres/madres son pobres o indigentes. Los datos provenientes del Instituto para el Desarrollo Social Argentino fueron incluidos en un informe del Observatorio Social Legislativo (OSL) que elaboró la Cámara de Diputados bonaerense. En el estudio se indicó además que el 86% de los padres y madres adolescentes abandonan la escuela y que el 25% busca trabajo y no encuentra.

En el informe se asegura además que “al varón sólo se lo relaciona con lo sexual, e incluso se acepta que no cumpla su papel de padre, valorando a las mujeres que deciden continuar solas con la maternidad”.

El informe del OSL evidenció se registraron en General Pueyrredon más de 1000 nacimientos de madres de entre 15 y 19 años; y el 12,7% de ellas no tenía la primaria completa al momento del parto.

El informe dió cuenta, por otra parte, de la tasa de abandono interanual, expresada de acuerdo a la proporción de alumnos matriculados en un año que no vuelven a matricularse al año lectivo siguiente. En ese orden, en General Pueyrredon se registró que en el ámbito estatal abandona el 15,8%, de los alumnos secundarios mientras que en el privado lo hace el 8,4% del estudiantado.

Por otro lado, en el informe del OSL se explicó que el registro sobre deserción escolar “deja abierta una profunda reflexión respecto de la relación entre el derecho a la educación jurídicamente establecido por la legislatura vigente y en consecuencia la responsabilidad del Estado de actuar como garante del mismo”.

En el contexto educativo actual hay que enfrentar la realidad y llamar a las cosas por su nombre. El nivel de deserción y abandono de los estudios dejó de ser un problema técnico, pedagógico: es un drama social que condiciona severamente las perspectivas de desarrollo sostenible del país.