Lo informaron desde la Seccional Mar del Plata de la Asociación Bancaria. “Estas iniciativas unilaterales forman parte de la flexibilización laboral que se presenta cotidianamente en nuestro país como respuesta al colapso de la economía real”, manifestaron.

El gremio bancario se expresó sobre esta medida de explotación mediante un comunicado: “Desde hace años los bancos juegan a la timba financiera con excelentes resultados, y si bien firman acuerdos salariales dignos para los trabajadores porque existe una lucha sindical permanente, con todo su poderío y voracidad van por la apertura indiscriminada de las sucursales con el objetivo de desregular por completo el funcionamiento de la actividad bancaria en su exclusivo beneficio, buscando maximizar sus ganancias y “hacer docencia” para que la clientela deje de operar personalmente en las oficinas”.

En ese sentido, enfatizaron: “De esto último también se trata cuando se habla de aperturas de nuevas casas bancarias “digitales” o “coffe-bank”, que van a dedicarse particularmente a enseñar y convencer a los clientes que allí se presenten sobre las bondades de los medios alternativos (home banking, iPad, etc.), con el claro objetivo a corto plazo de disminuir los puestos de trabajo con su consecuente menor costo laboral.
Advertimos que con estas medidas NO se generan nuevos puestos laborales, sino muy por el contrario. La extensión horaria indiscriminada traerá aparejada la inseguridad, la posibilidad de abrir sábados y domingos y la desnaturalización de la actividad financiera para convertirla en otro “shopping” al estilo de Farmacity. El avance tecnológico es indiscutible pero en nuestro caso lo pretenden imponer sobre los derechos de las compañeras y compañeros”.

Por otra parte, destacaron que “en la actividad bancaria hay empleo de calidad (que es lo que estamos cansados de escuchar en los discursos permanentemente como uno de los grandes objetivos de la Argentina), porque es una actividad regulada y profesionalizada. Con estos avances patronales vamos claramente hacia la precarización laboral de los bancarios y la pérdida de derechos que nos llevó décadas conseguir”.