El domingo, desde las 12, La Casa del Pueblo realizará una jornada para festejar su decimosegundo aniversario. La cita incluye almuerzo, muestras, intervenciones, clases abiertas, teatro, danza, folklore, torta y brindis. Cerca de la medianoche, Leo Silva y los tambores de candombe cerrarán la velada.

Luego de un mes repleto de actividades, el Centro Cultural América Libre invita a la comunidad a participar este domingo de la celebración de sus 12 años en la construcción de cultura popular y participativa. A partir de las 12, la esquina de San Martín y 20 de septiembre será una fiesta de muestras, intervenciones, clases abiertas y espectáculos para todas las edades. Cerca de la medianoche, el músico Leo Silva y los tambores de candombe ofrecerán un concierto que será la antesala al brindis por estos 12 años de trabajo, dedicación y esfuerzo.

“Los aniversarios nos permiten mirar hacia atrás, evaluar y disfrutar los crecimientos. Pero también, y fundamentalmente, nos dan la posibilidad de proyectar, de ver hacia dónde queremos ir”, comentó Carmen Domínguez, integrante del Centro Cultural.

La historia de la denominada “Casa del Pueblo” empieza un 24 de septiembre de 2006, cuando un grupo de compañeros y compañeras deciden transformar un lugar abandonado en un espacio cultural, con las puertas abiertas a la comunidad. Quienes iniciaron el proyecto soñaron por entonces con un Centro Cultural que propusiera una nueva forma de construcción, una nueva manera de mirar y relacionarse. “Y sentían que, si eso podía suceder en el América Libre, podía extenderse y ser un proyecto de sociedad. Eso es lo que hoy sostenemos a diario”, agregó Domínguez.

Con el paso del tiempo, sin lugar a dudas, el Centro Cultural ganó una fuerte legitimidad en Mar del Plata. De hecho, todos los días de 9 a 22 se suceden diferentes propuestas artísticas y funcionan distintas cooperativas de trabajo que desarrollan sus actividades y las comparten con la comunidad.

Actualmente, contó Domínguez, son cuatro las cooperativas que funcionan y dan trabajo a más de 40 personas. “Es un gran salto organizativo. El trabajo es parte de nuestra vida y es una necesidad básica que debe ser cubierta”, razonó la referente, que para completar la idea subrayó: “Nosotros y nosotras invitamos a la organización, sabemos que es muy necesaria. Las decisiones colectivas nos acercan a transformar la realidad en la que vivimos y eso permite empoderarnos. El trabajo, como la cultura, es parte de este camino y de esos procesos”.

Quienes conforman actualmente el Centro Cultural sostienen que en los duros momentos que atraviesa el país, donde existe un avasallamiento absoluto de derechos adquiridos por el pueblo, la consigna de una cultura popular y participativa -sin duda- se reafirma. “Es necesario, hoy más que nunca, que nos apoyemos en esos 12 años de trabajo para avanzar y decir fuertemente que no van a poder con nosotros, que resistimos en unidad, como lo venimos haciendo. El América Libre es un proyecto social, cultural y político. Nosotros nos plantamos desde ahí y eso lo festejamos”, concluyó.