Luego de más de 6 horas de espera, les trabajadores de la conocida confitería costera lograron, junto a una impresionante solidaridad frenar el desalojo.

No fue un buen año para los miles que engordaron, en nuestra ciudad, la nómina de desocupados. Tristemente se incorporaron a esa lista las y los trabajadores de la Confitería Boston, en el local que queda en playa Varese.

Tras más de 200 días de conflicto, y sin respuestas certeras a su situación esta semana les llego la cedula judicial que oficiaba el desalojo del inmueble.

Durante estos días corrió en todas las redes sociales la convocatoria a frenar el desalojo en una especie de abrazo en apoyo a los trabajadores.

Desde hoy a las ocho am decenas de organizaciones políticas, sociales y estudiantiles se congregaron para esperar la llegada de los oficiales de justicia. Más de tres horas de tensión y pese a la gran solidaridad todo parecía seguir su curso. Hasta que pasado ya el mediodía marplatense, llego la noticia de que se había suspendido por el momento el desalojo.

Abrazos y emoción se vivió cuando se efectivizo la noticia y se supo que aun mantendrían la esperanza de resolver su situación. La abogada de los trabajadores contó que se informó a la justicia que para resolver esta situación se pide que los 14 trabajadores que quedan ene l comercio sean incorporados por la nueva firma que se hará cargo del espacio.

Una vez más, gracias a la lucha y solidaridad, las y los trabajadores demostraron que aún hay esperanzas.