“No claudicamos, no entregamos las conquistas, no negociamos los derechos e intereses de nuestros compañeros y compañeras de clase”, manifestaron los integrantes de los movimientos sociales que participaron del acampe. Adelantaron que seguirán en alerta.

Fueron 16 días de acampe en los que hubo de todo: policía, golpes, ollas populares, reuniones, llegadas tarde y promesas incumplidas. Los militantes de Barrios Unidos en Lucha, el Movimiento Teresa Rodríguez, la Cooperativa A Trabajar, el Movimiento Argentina Rebelde y la Coordinadora de Unidad Barrial pasaron más de dos semanas esperando una respuesta a sus necesidades.

“Sostuvimos nuestra conquista histórica de la bolsa navideña, que para nuestro sector es el bono navideño, para poder tener una mesa digna en estas fiestas. Denunciamos que hoy tenemos que pelear por comida, que es la falta de trabajo la que impide ingreso económico a las familias, que queremos trabajo genuino”, comunicaron al levantar la medida.

El acampe cesó al lograr la promesa del gobierno local de otorgarles 8.000 bolsas con 7 productos cada una, a diferencia de las 5.500 que ofrecían: “No alcanza pero es una conquista que defendemos, que ha sido ganada al calor de la lucha e incluso con muertes de compañeros y compañeras en batallas callejeras por pelear por las reivindicaciones”.

En ese marco, advirtieron que seguirán las negociaciones y que la lucha contra el hambre y la criminalización de la protesta continuarán.