Hoy la defensa de los tres imputados dará su visión sobre el hecho que estremeció a la ciudad y se espera que pida la absolución de los presuntos responsables el asesinato de Lucia.

Han sido jornadas muy duras para la familia de Lucia Pérez. No sólo por el recuerdo eterno de la bella joven que ya no está, sino porque estos días donde se desarrolla el debate que derivará en una condena a los presuntos femicidas, se revivieron con crudeza los detalles de un hecho horroroso pero no aislado de una lógica social inaceptable.

Ayer Matías Farías, que tanto la fiscalía como la querella pidieron la cadena perpetua por ser autor material de la violación y asesinato de Lucia, se quebró en el cierre de debate del día y grito, más como un manotazo de ahogado que como una revelación “Yo no la maté, Yo no la violé”. Porque como dijeron los padres de Lucia “si esto es verdad, que se siente en el banquillo y diga lo que paso”. Hay veces que las estrategias de los abogados terminan de dejar en claro lo que quieren ocultar.

Pero más allá de este rapto de desesperación, todos los indicios que planteó Gustavo Marceillac, abogado de la familia Pérez, son claros y contundentes. Primero, las condenas que van en sintonía con las pedidas por el fiscal Daniel Vicente pero que se profundandizan Offidani y Maciel. Marceillac exigió “prisión perpetua para Matías Farías y Juan Pablo Ofiddani como coautores de venta de estupefacientes agravada y como autor y partícipe necesario de abuso sexual agravado por acceso carnal y por la utilización de estupefacientes seguido de muerte en concurso ideal por femicidio y cuatro años y medio por encubrimiento para Alejandro Maciel”.

En el alegato de la fiscalía Offidani tiene pedido de 18 años y la absolución para Maciel.

Hoy la defensa, si es que mantiene su planteo del comienzo, intentará conseguir la absolución de sus clientes. Tienen un terreno difícil, pero siempre hay que esperar la sentencia.

En este juicio fue clave para la familia atenuar las circunstancias de muerte, que se basaron en un paro cardiaco por intoxicación con cocaína y no por excesivo dolor como planteo liviana e irresponsablemente la anterior fiscal María Isabel Sánchez.

También la importancia de algunos ejes, que brindo la querella, ayudaron a entender los móviles que terminaron en el deceso de Lucia. La venta de estupefacientes por parte de los imputados en cercanías de una escuela secundaria, el grado de adicción de lucia y la ventaja de los imputados de usar eso para obtener favores sexuales. A esto hay que enmarcarlo en un caos de violencia extrema por lo anterior mente dicho y caratularlo dentro de un hecho de violencia de genero que termino en femicidio.

En pocos días se sabrá que dicen los jueces con la información obtenida en el juicio. Su familia, una ciudad y un país esperan justicia.