Integrantes de la Asamblea “Paren de Fumigarnos” realizaron la presentación de un proyecto de Ordenanza en el Concejo Deliberante con el objetivo, entre otras cosas, de generar conciencia agro-ecológica, luchar contra los agro-tóxicos, que se respeten los 1000 metros que deben separar una zona fumigada de una población y generar puestos de trabajo que los agro-tóxicos reemplazan. También llevaron a cabo una visibilización de la problemática, en la esquina del municipio.

En diálogo con La Posta, Jorge Picorelli, miembro de la Asamblea, explicó que se trata de “un proyecto de Ordenanza dirigido hacia la agro-ecología, a la producción sin veneno, sin pesticida, sin insumos. Tenemos esta mirada crítica porque se trata de veneno y porque somos los afectados como toda la comunidad marplatense, no somos ambientalistas. Algunos lo saben, otros no, algunos se ocupan y otros no, pero estamos todos en la misma porque comemos alimentos con agro-tóxicos y además porque vivimos cerca, con el agua, el aire y la tierra contaminada”.

“La gente tiene que saber que hay otras propuestas. En Mar del Plata hay lugares donde se desarrolla la agro-ecología pero hay que darle visibilidad y apoyo. Por eso presentamos esta iniciativa para que los concejales lo traten, lo debatan y perfeccionen”, agregó Picorelli.

Con respecto a la relación y el diálogo que existe con los funcionarios y laboratorios intervinientes en la problemática, el referente ecologista advirtió: “Fuimos invitados por el subsecretario de la Producción y también dialogamos con el laboratorio Fares Taie pero por supuesto, ellos van en otra dirección y, si bien no hay un choque como con Perez Rojas (ex secretario de Producción de Pulti) que era patético, ellos sólo quieren producir mercancía, ganar dinero y no les importa ni los 1000 metros ni la distancia y tampoco hacer otro tipo de producción”.