Una masiva marcha se gestó frente a las instalaciones de EDEA, y con ollas populares, reclamaron acceder a tarifas “más justas” para los sectores más vulnerables. La protesta se organizó luego de que el gobierno provincial oficializara un incremento del 24% en electricidad.

En el marco de un Plan Nacional de Lucha, organizaciones sociales y barriales, bajo la consigna “fuera FMI, basta de hambre”, se movilizaron hasta la puerta de EDEA, en Luro e Independencia para reclamar la emergencia energética y el acceso a tarifas más justas.

En diálogo con La Posta, Matías Casimir de La Dignidad aseguró: “Presentamos un petitorio a las autoridades de EDEA que fue recibido afortunadamente y se gestó un compromiso por parte de ellos de generar una mesa de trabajo para poder dar solución a los sectores más vulnerables frente a la realidad crítica que se atraviesa”.

En ese sentido, dijo que “hay muchas familias que no pueden abonar la instalación del medidor de luz, que sale alrededor de dos mil pesos, y se habló de poder pagar en cuotas por ejemplo, como una posible medida”.

Por otro lado, Casimir destacó que “los comedores y merenderos no están incluidos en la tarifa social y les están llegando facturas que superan los diez mil pesos cuando son los que alimentan en muchos casos por única vez al día a niños y niñas de nuestros barrios”.

De la movilización participaron las organizaciones que nuclea Barrios de Pie, la CTEP y la Corriente Clasista y Combativa que movilizaron por el centro de la ciudad hasta EDEA. Además, se sumaron gremios estatales para reivindicar la lucha contra el ajuste. Esta protesta se gestó luego de que el gobierno provincial permitiera un nuevo aumento del 24% en la tarifa eléctrica.

Finalmente, manifestaron que, frente a la crisis social que se percibe en cada sector y mucho más hondo en los sectores populares, “se necesitan políticas que contemplen a los barrios y pongan freno al ajuste”.